Coste medioambiental
Me encuentro por primera vez un nuevo “palabro”: mochila ecológica, es decir, el coste medioambiental que nos llevamos en la “mochila” cuando adquirimos algún producto. Hace poco intentaban disuadirme sobre las supuestas bondades del Toyota Prius, precisamente por esta misma razón: la fabricación de este coche de ciclo combinado (ya sabéis: motor eléctrico + motor de combustible), su mantenimiento y futuro deshecho lo alejan definitivamente del concepto ecológico. Es probable que la partida más cara, desde el punto de vista medioambiental, se derive de lo que supone la plataforma de baterías necesaria para moverlo hasta los 50 km/h. Las baterías, por los materiales pesados que se necesitan para su fabricación, aparte del ácido que contienen, son elementos que pesan mucho en cualquiera de esas “mochilas”.
Desde hace mucho sabemos que la marca “ecológico” se está convirtiendo, en muchísimos casos, en un simple reclamo totalmente alejado de su significado original. Tendremos que mirar con más atención la “letra pequeña” de todo y para todo… ¡Qué agotador!




9 Enero 2008 a las 9:07 am