Caminar por Madrid tras una banda de música
El otro día acompañaba a mi hija tras la banda de música donde toca el clarinete. Desde que empezó con esta historia, ya hemos ido tras ella unas cuantas veces. ¡Qué extraña resulta la ciudad! ¡Qué maravillosa!, aun cuando los barrios por donde transita la banda no sean bonitos en sí mismos. Pero basta que la organización vaya cortando el tráfico con una pequeña anticipación, treinta o cuarenta metros por delante. Entonces desaparecen, para el peatón, el ruido, el humo y el peligro de ser atropellado. ¡Me imagino que así se sentirán los animales enjaulados a los que se devuelve la libertad!.
De esto, naturalmente, nadie habla en los mítines de las próximas elecciones municipales y autonómicas. Para hablar de esto, o de cualquier otra cosa que interese de verdad a las personas, tenemos esta otra Red, de vías y caminos, incomparablemente más grande y democrática, que responde a las tres WWW.



