A 150 km/h si pagas
Cuando creíamos que el eterno debate sobre la conveniencia de aumentar los límites de velocidad se decantaba hacia el bando de la reducción de límites por razones de seguridad, una noticia publicada en Expansión tiene todos los números para convertirse en la incongruencia vial del verano y, por méritos ganados a pulso, seguramente del año entero. El titular era, como poco, espectacular:
Fomento quiere que se conduzca a 140Km/h en las autopistas de peaje
Parece que nuestros representantes públicos han decidido quitarse la máscara de una vez por todas y mostrar dónde reside el verdadero espíritu de la educación vial que comunican a la población: en la ventanilla de pagos.
Ya lo vimos cuando hablamos de la reforma de la Ley de Seguridad Vial: Estamos ante la mercantilización de la seguridad vial. Si tienes dinero para pagar, no se te aplican algunas máximas como esa que dice que a mayor velocidad, mayores son los daños en caso de colisión y que no se puede ir a 121 Km/h porque… es peligroso.
Por un lado nos dicen que exceder los límites en un solo kilómetro por hora será sancionable en breve y que lo hacen por nuestra seguridad. Luego están las campañas que resuenan diciendo que “a 150 Km/h no se salva nadie”.
Y ahora van los de Fomento y deciden que una forma de incentivar el consumo de autopistas de peaje es aumentar los límites genéricos. Ah, pero sólo en vías de pago, que se ve que en el resto de autopistas la velocidad mata. La justificación pública tiene que ver con descongestionar las vías gratuitas, por lo que al parecer tenemos que estar agradecidos de que desde la Administración nos traten como a enanos mentales mientras las concesionarias se frotan las manos a la espera de un aumento en sus facturaciones, que estamos en crisis y hay que mover la economía.
Total, que si circulamos por una infraestructura pública tendremos que ir ojo avizor y controlando al dedillo el velocímetro del coche, un dispositivo que, para más inri, viene calibrado de fábrica con una lectura de velocidad inferior a la real porque así lo manda la Ley. Es maravilloso saber que un solo kilómetro por hora leído en un relojito que no funciona correctamente nos supone una sanción que, de repetirse, nos podría acarrear un verdadero disgusto económico. Eso sí, si tenemos dinero y ganas de pagar un peaje, podemos pisarle sin miedo a los radares.
Aclaración:
En principio, una autopista de peaje y una de titularidad pública sólo se diferencian en quién pone el dinero sobre la mesa a la hora de proyectarla, construirla y mantenerla.




19 Agosto 2009 a las 9:50 am
apoyo la candidatura a “incongruencia vial del verano”
24 Agosto 2009 a las 11:17 am
Es como pàgar la multa por adelantado
21 Septiembre 2009 a las 3:49 pm
Ojo…el rádar no salta a 121. Sigue saltando con el mismo margen de error, pero para el cálculo de la sanción y pérdida de puntos no comienza a partir de 132 como antes…sino a partir de 121.